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Cuidado de gatos en casa

Los gatos se comunican de forma muy distinta a los perros. Te ayudamos a entender sus maullidos, mordiscos y manías, a resolver los problemas con el arenero y a montar una casa en la que tu gato esté tranquilo y entretenido.

Artículos sobre el cuidado de gatos

Gato atigrado que sigue a su dueña por la cocina, ejemplo de por qué mi gato me sigue a todas partes
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Por qué mi gato me sigue a todas partes

Tu gato te sigue sobre todo por afecto, costumbre, hambre o ganas de jugar. Aprende a distinguir este comportamiento normal de las señales que requieren acudir al veterinario.

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Gato atigrado lamiendo suavemente la mano de su dueña en el sofá de casa, un ejemplo de por qué mi gato me lame
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Por qué mi gato me lame

Cuando un gato te lame, lo más habitual es que sea una muestra de cariño y confianza. El contexto del lamido, como si ronronea, si va seguido de un mordisco o si es excesivo, indica si es algo normal o si conviene consultar al veterinario.

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Por qué mi gato mea fuera del arenero
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Por qué mi gato mea fuera del arenero

Un gato que deja de usar el arenero casi nunca lo hace por fastidiar. Detrás suele haber un problema de salud, un arenero que no le gusta o una situación de estrés. Te explicamos cómo averiguarlo y qué hacer.

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Cómo preparar la casa para un gato

Un gato necesita sitios en alto para observar, escondites, un rascador estable y el arenero lejos de su comida y su agua. Si hay varios gatos, la regla habitual es un arenero por gato y uno más. Revisa ventanas y balcones: las caídas desde altura son frecuentes y se evitan con una red de protección. Retira plantas tóxicas como los lirios y guarda hilos, gomas y cables, que les atraen y pueden ser peligrosos.

Cambios de conducta del gato que no hay que ignorar

Dejar de usar el arenero, esconderse más de lo normal, comer menos, lamerse en exceso una zona o maullar de forma distinta pueden ser señales de dolor o estrés. Los gatos disimulan bien el malestar, así que cualquier cambio que dure más de un día o dos merece una consulta veterinaria. Si orina con esfuerzo o no orina, acude de urgencia, sobre todo en machos.